|
La ciberseguridad ya no es un tema de IT: es operatividad, reputación y continuidad. Cada vez está más claro: la tecnología ayuda, pero las personas son la primera barrera de defensa. Por eso, invertir de forma estratégica en protección y en formación continua marca la diferencia cuando llega un intento de fraude o un incidente.
Recomendaciones:
- Trata la ciberseguridad como inversión: prevenir suele costar menos que recuperar la actividad tras un incidente.
- Refuerza la formación de forma recurrente: el equipo detecta antes engaños (phishing, suplantaciones) y reduce errores.
- Doble verificación en pagos urgentes: si llega un “cambio de cuenta” o un “pago para hoy”, confirma con una llamada de vuelta antes de ejecutar.
|